No comentamos nada aquí que no hayamos hecho muchas veces con nuestros clientes desde muy diferentes perspectivas. Aunque es normal ver en nuestros talleres coches actuales, no es aquí en donde podemos desarrollar todo nuestro potencial. Tratamos a éstos como el mismo cuidado que a los antiguos porque ni siquiera en esta situación, y a pesar que los modernos componentes son cada vez más compactos y monolíticos, las soluciones a los problemas son a menudo bastante más complejas que sustituir costosas piezas.
Lo que nos atrae de verdad es hacerle frente al reto de la restauración parcial o integral de un clásico. Son muchos los socios de clubes de clásicos, incluso fuera de nuestra provincia, los que nos confían sus coches. Los de origen inglés son nuestros preferidos porque son en los que mayor experiencia podemos aportar. Y si es vital saber qué es lo que hay que hacer, no lo es menos llevarlo a cabo materialmente.
Cuando hemos diagnosticado un problema y nos ponemos a desmontar un componente, examinamos cuidadosamente su entorno y aquellos otros dispositivos que colaboran con él. Analizamos las causas de la avería porque el motivo puede venir de otro lado. Probamos todas las reparaciones y en algunas ocasiones volvemos a desmontar, hasta encontrar ese pequeño detalle que impedía que nos quedáramos totalmente satisfechos. La tornillería es masivamente sustituida, se revisan los anclajes, los posibles puntos de óxido y el estado general.
Contamos con modernas herramientas y los contactos oportunos para conseguir prácticamente cualquier cosa que necesitemos. Como la calidad actual de los materiales, por no hablar de los lubricantes, tienen poco que ver con los que había en su día, superamos la fiabilidad y prestaciones que estos coches hacían gala cuando salieron de fábrica.
No somos caros. Una reparación resulta cara cuando no queda bien, cuando hay que volver a replantearla o cuando no se anticipó un problema previsible. Hacer las cosas bien lleva tiempo, y esto es incuestionable. En muchas ocasiones, el valor añadido de cotización minimiza la inversión. Pretendemos que nuestros clientes disfruten con plenitud la conducción de sus clásicos. Por ello tenemos que cuidar hasta los más mínimos detalles.